jump to navigation
Anunciate con nosotros
Anunciate con nosotros Anunciate con nosotros Gran Concurso de Canto
Grupos de Google
IGuala
Consultar este grupo

DESPEDIDA…
Septiembre 9, 2006  por VERONICA
Tiempo promedio de lectura 3'23 minutos

“Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen. Escucharía cuando los demás hablan y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate!
Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma.
Dios mío si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que les ofrecería a la luna. Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos…
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida… No dejaría pasar un sólo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer u hombre que son mis favoritos y viviría enamorado del amor.
A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse! A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido. Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres… He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.
He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.
Siempre di lo que sientes y haz lo que piensas. Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para pode ser el guardián de tu alma. Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que esta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría “te quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.
Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré.
El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo. Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles “lo siento”, “perdóname”, “por favor”, “gracias” y todas las palabras de amor que conoces.
Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos cuanto te importan.”


AHORA QUE ESTOY VIVA…
 por VERONICA
Tiempo promedio de lectura 0'35 minutos

 

Prefiero que compartas conmigo unos pocos minutos
Ahora que estoy viva;
y no una noche entera
cuando yo muera.

 

Prefiero que estreches suavemente mi mano,
Ahora que estoy viva;
Y no que apoyes tu cuerpo sobre mi cadáver,
cuando yo muera.

Prefiero que me regales una flor,
Ahora que estoy viva;
Y no que me envíes un hermoso ramo
cuando yo muera.

Prefiero que me hagas una breve llamada
Ahora que estoy viva;
Y no que emprendas un inesperado viaje,
cuando yo muera.

Prefiero que elevemos juntos al cielo una corta oración
Ahora que estoy viva;
Y no una Misa cantada
cuando yo muera.

Prefiero escuchar un solo acorde de guitarra,
Ahora que estoy viva;
Y no una conmovedora serenata;
cuando yo muera.

Prefiero disfrutar de los mas mínimos detalles,
Ahora que estoy viva;
Y no de grandes manifestaciones
cuando yo muera.


LA ULTIMA CASA…
 por VERONICA
Tiempo promedio de lectura 1'32 minutos

Un viejo carpintero comunicó al contratista para quien trabajaba sus planes de retirarse del negocio de construir casas para disfrutar de su familia.  Reconoció que echaría de menos su trabajo y su cheque pero había llegado la hora de decir adiós.

El contratista le pidió si el pudiese construir solo una casa mas como un último favor personal. El carpintero aceptó, pero el tiempo demostró que su corazón ya no estaba en su trabajo. No ponía el mismo cuidado y utilizaba materiales de inferior calidad. Fue una desafortunada manera de terminar una carrera dedicada.

Cuando el carpintero terminó su trabajo, el empleador vino a inspeccionar la casa y al final le entregó al carpintero la llave de la casa diciéndole, “Esta es tu casa, es mi regalo de despedida.”

El carpintero se asombro. ¡Qué lastima, si hubiese sabido que estaba construyendo su propia casa, hubiese hecho las cosas tan diferente!

Así es con nosotros. Construimos nuestras vidas día tras día, muchas veces poniendo menos de lo mejor en el edificio. Entonces nos asombramos cuando nos damos cuenta que tenemos que vivir en la casa que hemos construido. Si pudiéramos hacerlo de nuevo lo hubiésemos hecho muy diferente. No se puede regresar, pero si te queda el futuro.

Tu eres el carpintero. Cada día martillas un clavo, colocas una madera, o construyes una pared en tu propia vida. Tus actitudes y lo que eliges hoy construyen “la casa” donde tu vivirás mañana.

¡Construye sabiamente en Cristo!

Hechos 20:32
Ahora os encomiendo a Dios y a la Palabra de su gracia, que tiene poder para construir el edificio y daros la herencia con todos los santificados.

I Pedro 2:5
También vosotros, cual piedras vivas, entrad en la construcción de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por mediación de Jesucristo.

II Corintios 5:1
Porque sabemos que si esta tienda, que es nuestra morada terrestre, se desmorona, tenemos un edificio que es de Dios: una morada eterna, no hecha por mano humana, que está en los
cielos.


siervas_logo_color.jpg (14049 bytes)

BUEN HUMOR…
 por VERONICA
Tiempo promedio de lectura 0'33 minutos

Un sacerdote fue a visitar a un enfermo. Tocó a la puerta pero no le abrieron. Antes de retirarse, tomo su tarjeta, escribió en ella: "Apocalipsis 3, 20" y la dejo pegada a la puerta.

El lunes siguiente, al contar la colecta del domingo, encontraron en ella la tarjeta del padre. Junto a su cita bíblica habían añadido otra: "Génesis 3,10".  El padre pronto descubrió el buen sentido del humor de su feligrés:

Apocalipsis 3,20: "Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me
abre la puerta, entraré en su casa…"

Génesis 3,10: "Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí."



Mapa de Iguala, Guerrero Interactivo

ESCUCHA LOS MEJORES PROGRAMAS DE RADIO!

IGualaonline #1 en escuchas



Locations of visitors to this page

Efemérides de hoy


1519
Xicoténcatl, con sus tropas tlaxcaltecas, combate contra las de Hernán Cortés, echando por delante a los otomíes para tener posterior pretexto de disculparse con el propio Cortés.

Anunciate con nosotros Anunciate con nosotros Anunciate con nosotros Anunciate con nosotros